Dra. María Jesús Franco;

Ginecóloga de la Unidad de Reproducción Montpellier

El impacto de la edad sobre el funcionamiento ovárico tiene un componente cuantitativo y otro cualitativo. En la semana 20 de embarazo los ovarios del feto contienen entre 6 y 7 millones de ovocitos. Al nacer hay sólo 1 o 2 millones de ovocitos, de los cuales sólo entre 300.000 y 500.000 llegarán a la pubertad y de ellos sólo 400-500 serán ovulados en la edad reproductiva de la mujer. La capacidad reproductiva de la mujer empieza a disminuir unos diez años antes de la menopausia aunque la mujer siga teniendo la menstruación de forma regular todos los meses.

Conforme disminuye la cantidad de folículos en el ovario también va empeorando su calidad y aumenta la tasa de ovocitos con alteraciones genéticas, hay estudios que confirman que dichas alteraciones son menores al 10% en mujeres menores de 30 años y próximas al 100% en mujeres mayores de 45 años. Esto hace que también sea más frecuente el aborto espontáneo en estas mujeres con cifras de 7-15% en mujeres menores de 30 años frente a tasas mayores del 34% en mujeres de más de 40 años.

El número de óvulos se relaciona directamente con la capacidad de la mujer para concebir. A lo largo de un año el 6% de mujeres entre 15 y 24 años que deseen gestar no lo conseguirán; a los 30 años estas cifras suben al 15,5-25%; a los 35 años al 30-44%, y a los 40 años las cifras de fracaso se incrementan al 65%. Si una pareja consulta por infertilidad, las técnicas de reproducción asistida sólo conseguirían el 50% de los nacimientos perdidos hasta los 30-35 años, y sólo la tercera parte si el embarazo se pospone hasta los 35- 40 años.

Según estos datos, la edad óptima para la gestación está entre los 25 y los 30 años. Sin embargo, dada la situación social actual, la tendencia a retrasar el momento de la maternidad es cada vez mayor, por lo que es necesario concienciar a la mujer de la importancia de la preservación de la fertilidad.

Factores que afectan a la reserva ovárica

  • Genéticos
  • Inmunológicos
  • Ambientales. El tabaco, los productos químicos como los herbicidas, insecticidas e industriales, la radiación; la quimioterapia; el sobrepeso o el estrés.
  • Sociales. El desarrollo, los avances de la medicina o la higiene han tenido como consecuencia el aumento de la esperanza de vida del ser humano y sobretodo de las mujeres. En nuestra sociedad actual la esperanza de vida de las mujeres se sitúa en torno a los 88 años. Frente a este hecho la edad de la menopausia prácticamente no ha cambiado y se sitúa en torno a los 52 años de edad, de lo que fácilmente podemos deducir que el incremento de la esperanza de vida no se asocia a un aumento del período de edad fértil en la mujer.

La incorporación de la mujer al mercado laboral en igualdad de condiciones al hombre hacen que cada vez se retrase más el momento ideal para la maternidad porque eso conlleva una merma en su desarrollo profesional, incluido al miedo a perder su puesto de trabajo por un embarazo. Hoy en día la edad media de la mujer en su primer parto son 31 años.

Por otro lado la aparición de las técnicas de reproducción asistida hacen que las parejas confíen en que estos métodos les garantizarán un embarazo, pero aunque estas técnicas consigan ayudar a muchas parejas a conseguir su deseado embarazo los resultados obtenidos también disminuyen conforme se incrementa la edad de la mujer que las demanda.

Como conclusión dado el efecto negativo que la edad de la mujer tiene sobre su capacidad reproductiva es necesario que nos concienciemos de que no es bueno retrasar la edad de la maternidad, el período de esplendor de la fertilidad de la mujer está entre los 25 y los 30 años de edad, y si la situación social y laboral no lo permiten, plantear la preservación de sus ovocitos en estas edades para poder mejorar las posibilidades de una futura gestación.

2021-05-18T13:57:37+02:00

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